Abriste el cajón
y de repente estaba ahí,
desnuda,
llena de flores y versos.
Amor,
guárdame como a tu cajita de música.
No permitas que me pierda de nuevo
y si lo hago,
por favor,
solo busca,
mira en todos los cajones
porque allí estaré,
esperándote entre los girasoles.
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