El blanco es obvio, radiactivo casi, también es el blanco pureza, bondad y luz, que nunca dejará de brillar.
Azul, como aquel mar azul que era paz y era manta. Ese amor azul que me curó y me protegió.
¿Verde? Sí, el verde es bosque. Mi amor es un bosque de raíces fuertes, un bosque lleno de oxígeno que me llena los pulmones y alma. Mi amor es el último color de la bandera.