Llevo sin escribir por aquí desde octubre y probablemente ya nadie se acuerde de esto. Ni si quiera tú, que siempre me leías.
Ayer hablé de ti y me entristeció muchísimo, ¿qué ha pasado?, ¿qué nos pasó? Llevaba un tiempo sin pararme a pensarlo, de hecho llevo unos meses con un ritmo tan frenético que no tengo de pararme a pensar en nada.
Me pongo a dibujar por primera vez desde noviembre y la única idea que se me viene a la cabeza es un corazón que llora mares y me parece horrible. Me duele, me duelen tus olas ya lejanas que sé que querrán irse lejos, con un mar de verdad, no como yo, que solo soy charco (de lágrimas).