Te estaba imaginando aquí
con tus manos de cosquillas,
que dices que funcionan solas,
viniendo a despertarme
de esta pesadilla circular.
Te estaba imaginando aquí,
con tus ojos de tierra,
donde se pisa fuerte y firme,
viniendo a levantarme
de este colchón de piedra fría.
Te estaba imaginando aquí,
pero no estás.