Hoy lo he decidido,
no estás en mi futuro.
Nunca tendremos hijos
y ya no discutiremos por los perros
ni por si tú me quieres más que yo a ti.
Es el último poema que te escribo,
te lo juro.
Después de estos veros
habrás muerto,
y ni de amor ni de risa.
Después de estos versos
me iré para siempre,
y esta vez con la ropa puesta.
Ya no habrá Roma,
ya no habrá comas ni tiempos ,
solo habrá puntos
y esta vez finales y de sutura
ya no habrá nada,
ni si quiera tú,
por última vez
mi amor.
Una caja llena de cristales, purpurina y una nota: la culpa no es de los girasoles.
domingo, 8 de febrero de 2015
Suscribirse a:
Entradas (Atom)