Santi Balmes cantaba "el grito siempre vuelve y con nosotros morirá" y odio sentir que es cierto, Puedo notar cómo esa estrofa se clava en mi esternón como un cristal, un cristal brillante y afilado.
A veces pienso que escribo demasiado sobre cristales, que debería escribir más sobre primaveras y vestidos de flores pero mentiría. Mentiría como tantas veces me mintieron, mentiras que cortan y te llenan de gritos que siempre vuelven.
No hay comentarios:
Publicar un comentario