Una caja llena de cristales, purpurina y una nota: la culpa no es de los girasoles.
viernes, 25 de agosto de 2017
El poema que siempre mereciste.
Mamá,
se me parte el alma
cada vez que te dejo atrás,
cada vez que te digo que puede que no vuelva,
cada vez que me dices que me echas de menos pero que nada puede cambiar.
Te prometo que algún día estaré preparada
para sobrellevar mejor todas las circustancias,
poco a poco.
Mamá,
se me parte el alma
cada que me dices que me echas de menos,
cada vez que veo tu cara al marcharse mi autobús,
cada vez que te escucho llorar desde mi habitación pero no consigo levantarme
Te prometo que algún día podré demostrarte
todo,
poco a poco.
Mamá,
te prometo que no puedo ver tus lágrimas,
se me parte el alma.
Solo quiero que te cures,
que nos curemos,
poco a poco
y aunque no estemos juntas.
Te quiero
mucho a mucho.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario