jueves, 11 de diciembre de 2014

Sin paraguas.

Nadie puede sacarme hoy de la cama,
no estás haciendo el desayuno
desnudo en la cocina
y no me has despertado
con ganas de más.

En la calle llueve
y tú y yo no nos estamos riendo
de la gente con paraguas.

Nadie puede obligarme a reír,
no estás queriéndome a cosquillas
ni revolucionando mi tacto con el tuyo.

En la calle llueve
y tú y yo ya no nos mojamos.

Ya no hay un tú y yo
porque ya te has ido,
como siempre,
sin paraguas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario