jueves, 23 de octubre de 2014

Y sin darte cuenta.

Llegas,
sonriendo,
y sin darte cuenta
llenas de playas mi piel,
pones banderas en mis lunares
y melodías a todas mis cosquillas.

Te vas,
con la misma sonrisa imperturbable,
y sin darte cuenta
encharcas mi piel,
mis lunares se convierten en un desierto
y mis cosquillas suenan a melancolía. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario