Te fuiste,
y mataste a mi ángel interior.
Mis demonios comenzaron a luchar ,
sin vencedores ni victoriosos,
solo con perdedores y vencidos.
Volviste,
e hiciste un trío con mis demonios,
sin modales ni complejos,
solo con pasión y sentimientos.
Ahora que te has ido se han quedado dormidos
y yo solo temo que se despierten.
Por favor,
vuelve, sin hacer ruido al llegar,
antes de que comienza a luchar
otra vez.
Una caja llena de cristales, purpurina y una nota: la culpa no es de los girasoles.
sábado, 4 de octubre de 2014
Demonios.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario