Desde que tú te fuiste me convertí en mediocre,
como el café soluble,
como mis versos cuando no te nombran,
como un chupito de tequila sin limón y sal.
Desde que te fuiste,
los días malos no existen,
todos son peores.
Y es que amor,
desde que tú te fuiste,
dejé de creer en todo,
y ahora Alá, Jehová y Buda se turnan
para pegarme palizas a destajo.
Así que ya estas tardando en volver de una puta vez.
Sé que eso no pega aquí pero es un poema mediocre.
Cuando decidas volver yo deciré cambiarlo
o no.
No hay comentarios:
Publicar un comentario