martes, 16 de septiembre de 2014

La mediocridad de tu ausencia.

Desde que tú te fuiste me convertí en mediocre,
como el café soluble,
como mis versos cuando no te nombran,
como un chupito de tequila sin limón y sal.

 Desde que te fuiste,
los días malos no existen,
todos son peores.
 Y es que amor,
desde que tú te fuiste,
dejé de creer en todo,
y ahora Alá, Jehová y Buda se turnan
para pegarme palizas a destajo.

Así que ya estas tardando en volver de una puta vez.

Sé que eso no pega aquí pero es un poema mediocre.
Cuando decidas volver yo deciré cambiarlo
o no.


No hay comentarios:

Publicar un comentario