Nunca olvidaré cuando me hablaste del silencio y me dijiste que después de besarnos nunca era incómodo, que yo lo convertía en bonito.
¿Sabes amor? Yo pienso que lo realmente bonito después de un beso nuestro son tus ojos al mirarme, abriéndose como una flor en primavera.
Una caja llena de cristales, purpurina y una nota: la culpa no es de los girasoles.
domingo, 17 de agosto de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario