El problema llega cuando me doy cuenta de que no te has ido porque en realidad nunca estuviste.
En ese momento mi poesía se llena de rabia y de tus despojos.
Cambio la primavera por el invierno,
el viento por la tormenta
y los soles por el frío.
Cambio las caricias por las heridas,
los besos por las derrotas
y el sexo por el sexo
Es entonces cuando me doy cuenta de que he cambiado
a mí por ti.
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