Llevo años queriendo ir a un cine de verano, pero sin éxito alguno. Por unas razones o por otras siempre pasan los meses y al final nada de nada. De hecho, el otro día me puse triste porque caí en la cuenta de que este año tampoco lo voy a conseguir. Este verano no va a ser un verano de cine al aire libre, de viajes a la playa o de tintos en terraza. Ni siquiera sé si va a poder ser un verano de paseos con helado.
El caso es que hoy hacía muy buena temperatura y al salir del metro para llegar a casa, el cielo me ha puesto una peli. Solo faltaba la música y
por un momento lo he conseguido vivirlo y ha sido bonito (lo mejor del día). Creo que siempre podemos sacar algo bello de las cosas y eso es algo que muchas veces se me olvida.
No sé, igual podemos irnos de viaje a mi terraza y ver una película tomando un tintito. Igual no está tan mal.
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