Y sin querer,
te he vuelto a pensar.
Y sin querer,
no puedo dejar de hacerlo.
Y sin querer,
he vuelto a recordar tu cara de niño al reír cuando te pones nervioso.
Y sin querer,
te estoy dibujando.
Y sin querer,
me imagino como la nieve cae en tu espalda dibujando lunares.
Y sin querer,
un poema demasiado previsible y malo.
Y sin querer,
te quiero.
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