Tengo diez minutos para escribir todo lo que quiero y poder dormir ocho horas.
¿Cuándo comenzó a preocuparme todo esto?
Hoy he recordado mi infancia,
mis tiempos de espía,
mis tiempos de imaginación.
He recordado cuando jugaba con mi portátil de papel
y creía que podía salvar el mundo,
cuando iba a salvar el mundo.
¿Cuándo?,
¿cuándo dejaron mis padres de quererse?
Tengo ocho minutos y un portátil de verdad.
No soy ninguna espía,
y mis padres no van quererse más,
pero todavía no he dejado de imaginar.
Cinco,
vuelvo a mi infancia,
a imaginar.
Vuelvo a ser espía,
exploradora,
vuelvo a buscar refugio
en mi túnel con telarañas.
No soy poeta, tampoco escritor. Soy lector, pensador. "¿Cuándo comenzó a preocuparme todo esto?" Como es posible tanto sentimiento en una pregunta, tanta nostalgia de uno mismo. Me has recordado mi infancia y aquellos juegos inocentes, sueños imposibles y mundos entre mundos.
ResponderEliminarDiez minutos que desde donde no puedo describir te agradezco, diez minutos donde me has devuelto a una vida de sueños antes de dormir ocho horas.
Te lo agradezco mucho. Es bonito hacer sentir.
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