Anoche tuve una pesadilla.
Bueno, era un recuerdo.
Soñé que sufría,
que algo dolía.
Sonaban truenos en mi cabeza.
Abrí los ojos
y vi tu espalda.
Me abracé muy fuerte a ella
y la tormenta cesó.
Ahora quedamos solos tú y yo,
sin relámpagos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario