Viste flotar al barco
pero no viste todo lo que había
debajo del mar.
No viste los peces, los corales,
ni los pies de la mujer nudista,
no viste nada.
Viste mi piel
pero no viste todo lo que había
debajo de la dermis.
No viste las flores que crecen
dentro de mi vientre
ni las abejas que llegaron cuando tú te fuiste,
no viste nada.
Una caja llena de cristales, purpurina y una nota: la culpa no es de los girasoles.
miércoles, 12 de noviembre de 2014
Superficial
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