Emprendí mi camino,
te exploré verso a beso.
Recorrí desde la estación de tus piernas hasta tu boca,
haciendo una parada en ti y acampando en tu ombligo.
Tras llegar a mi destino volví a mí por la carretera de tu espalda.
Ya he pensado en mi próxima travesía,
será la vuelta a tu cadera en ochenta besos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario